Sí (Regla, § 7.2.)

La caridad es también una obra de justicia.

Nosotros, como Vicentinos, queremos:

  • contribuir a reformar las injusticias sociales (ámbito económico) y a luchar contra las estructuras de pecado (ámbito moral).

  • respetar al hombre, en particular cuando es frágil y está amenazado, desde su concepción hasta su muerte (la fragilidad es también una forma de pobreza)

  • Otra forma de pobreza es « no tener elección ». En ciertos casos, detectar al que « no tiene elección » es un excelente revelador para identificar a los más pobres.

Aunque, en su condición de Vicentinos, éstos no hagan política en el sentido de militancia, pueden sin embargo tomar una acción política en su sentido más noble que es la búsqueda del bien común.